Crónicas de conciertos, música
Dejar un comentario

Madrid se entrega a los Red Hot Chili Peppers en un concierto memorable

A casi una semana del espectáculo del que fuimos testigos en Madrid y un día después de que los Red Hot Chili Peppers dieran su último concierto en Barcelona, queremos retroceder en el tiempo y volver al 27 de septiembre. Un martes cualquiera en la capital y un concierto más para la banda de Los Angeles, pero desde luego no un día más para todos los fans que esperaban impacientes a la entrada del Barclaycard Center de Madrid deseantes de escuchar de nuevo temas como Californication y By The Way cuatro años después de su última actuación en España.

Fue el primero de los cuatro conciertos que ofrecieron Anthony Kiedis, Flea Balzary, Chad Smith y Josh Klinghoffer en la península como acto de presentación de The Getaway, su último disco.

Y como entrante, con el antiguo Palacio de los Deportes a medio llenar, tuvimos a La Femme. Un sonido experimental, mezclando psicodelia con rock y punk invadió el recinto en el que el curioso público escuchaba a esta banda francesa y solo reaccionaba como es debido con las punzadas más rockeras.

No tuvimos que esperar mucho más para que los Chili Peppers saltasen al escenario. Y lo hicieron a lo grande con una traya de temas míticos. Can´t Stop fue el elegido para abrir no sin antes deleitarnos con uno de los primeros jams de la noche. Después de las palabras de Flea: “Gracias por Picasso, gracias por Goya” comenzó a sonar la canción. La guitarra, la batería y el bajo se unieron para tocar el inicio, ese rápido ritmo que el público acompañó tarareando. Poco a poco fue subiendo el volumen y la velocidad para llegar rápidamente al golpe de platillos que marcaba el inicio del perfecto riff de guitarra de Josh. No se oía nada más en el palacio, la luz iluminaba las caras de todos y cada uno de los asistentes.

Y fue en el preciso momento en que la batería y el bajo volvieron a marcar el funk y la voz de Anthony empezó sonar que nos dimos cuenta de que ese concierto iba a ser memorable. Fue en ese preciso instante también cuando las maravillas técnicas de iluminación que hasta ahora habían estado escondidas hicieron su gran aparición y alumbraron todo el cielo del estadio. Filas y filas de luces colgadas encima de nuestras cabezas comenzaron a moverse arriba y abajo mientras las cuatro pantallas de detrás del escenario se iluminaban con gráficos y colores que no hicieron más que darle fuelle a ese funk y rock que entraban por los ojos y los oídos. La locura reinaba en Madrid. Y así, es cómo se inicia un bolo. Y también cómo se continúa, ya que después de dejarnos lo más arriba posible con Can´t Stop vinieron Dani California y Scar Tissue, otros clasicazos de la banda que formaron la perfecta combinación para darle comienzo a la noche.

img_20160927_222848_zpssxdujmz7

Después llegó el siguiente jam, en los que guitarra bajo y batería se juntan para tocar e improvisar como si estuviesen en un local de ensayo de vuelta a su adolescencia. Tocar por tocar. Y por disfrutar. Porque se nota que lo hacen cuando están encima de los escenarios. A esto le siguió la primera del nuevo disco, Dark Necessities, que no fue menos entre temazo y temazo y que consiguió que el público siguiera dando lo mejor de sí. Y así siguió avanzando la función intercalando canciones de Californication y Blood Sugar Sex Magic con The Getaway. Con Ethiopia se bajó el ritmo pero luego se recuperó rápido para cantar Californication a grito pelado con todas las gargantas atragantadas con emoción. El segundo single del nuevo disco, Go Robot, fue el sucesor y actuó de descanso para llegar a Suck My Kiss con todas las energías recuperadas y el bajo resonando gravísimo por todo el escenario.

Entre improvisación e improvisación seguían llegando canciones. Ahora el turno de Soul To Squeeze y por supuesto By The Way que volvió loco a todo el mundo tanto en pista como en grada y donde los pogos iban creciendo y creciendo.

Aquí es cuando los cuatro integrantes del grupo abandonaron el escenario para hacernos creer que estaba todo acabado, pero nadie se lo creyó. En menos que canta un gallo estaban todos de vuelta para seguir tocando sobre las tablas y comenzar la despedida. Goodbye Angels nos hizo mover de lado a lado acompañando a Anthony con todos los “Ayo ayo ayo ayo” que terminaban cada estrofa. Una preciosa canción que contrastó con el último tema, un Give It Away que cerró a lo grande.

La noche llegó a su fin. Los fans todavía estaban gritando y aplaudiendo cuando de repente las malditas luces del estadio se encendieron deslumbrando a todos los presentes, símbolo del final del concierto. Nos quedábamos procesando este repentino final y echando de menos algunos clásicos que faltaron como Snow (Hey oh), Under the Bridge y Otherside. Pero nada podía llevar abajo el fantástico espectáculo y el gran sonido que dejaron los Red Hot Chili Peppers aquella noche, y que seguro que no iba a defraudar en las siguientes.

Un grupo que merece la pena ver en directo, un sonido que irrepetible que debe ser escuchado y un show que, confirmando los primeros pensamientos de la noche, merece ser recordado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s