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Iván Ferreiro nos invita a su “Casa”

Ivan Ferreiro

Iván Ferreiro acaba de estrenar Casa. Un disco luminoso que nos habla sobre libertad e intimidad y en el que el sentido metafísico está muy presente.

A finales de 2014 el músico regresó literalmente a su casa en Gondomar (Vigo) con la intención de comenzar un año sabático, pero lo que iba a ser un año tranquilo se transformó en una etapa llena de actividad. Así, en 2015 el gallego ya tenía un buen número de ideas que empezaban a tomar forma de canciones. Y aunque algunas de estas ideas giraban en torno a la soledad, lo cierto es que Iván en realidad ha estado muy bien acompañado durante la profunda subida de esta travesía.

Este nuevo trabajo discográfico de Ferreiro se ha llevado a cabo entre Gondomar y Barcelona. El artista vuelve a rodearse de profesionales de su confianza: Pablo Novoa controlando con destreza piano, teclados y guitarra eléctrica, Amaro Ferreiro y Emilio Saiz demostrando su maestría en las guitarras, Xabi Molero marcando con firmeza el paso en la batería, Santos Berrocal guiando hábilmente el ritmo de las percusiones y todo ello bajo la producción del talentoso Ricky Falkner, que también toca el bajo en este proyecto. Además, el disco cuenta con la colaboración de Leiva en la elaboración de Farsante, la aportación de Martí Perarnau en las voces de Los restos del amor y la participación de Nicolás Pastoriza en el tema titulado Tupolev.

Iván ferreiro

En estos años Iván se ha topado con diversas dificultades en el camino. Unas circunstancias que se relatan en una carta (incluida en el CD) escrita por la figura ficticia de Rai Doriva. Pero a pesar de los avatares vividos, el músico deja a un lado la amargura y la rabia ofreciendo el sentimiento de superación como la mejor alternativa. De este modo, el disco nos habla de la posibilidad de encontrar la luz aunque la oscuridad nos aceche. Dentro de este nuevo recorrido musical Iván nos propone comenzar con Casa, ahora vivo aquí y terminar con Rio Alquitrán. Curiosamente el tema que abre el disco fue el último que se compuso y la canción que lo cierra fue la primera que se escribió. Y es que, cuando ya estaban todas las canciones compuestas Iván decidió escribir un corte que explicara con claridad de dónde venía todo lo anterior.

Partiendo de esta lógica, Casa, ahora vivo aquí nos sirve de perfecta introducción resumiendo de forma explícita las reflexiones en torno a las cuales gira el conjunto de temas que componen este nuevo proyecto. Tras estas conclusiones iniciales, nos encontramos con Farsante. Una canción que nace a partir de un estribillo escrito por Leiva y que nos habla de la libertad. Con estas premisas, el piano y la voz nos guían con elegancia a través de una melodía que nos envuelve dulcemente. La siguiente parada nos lleva a los acordes de Dioses de la distorsión.  Y entonces miramos al cielo y sin darnos cuenta viajamos a través del espacio y el tiempo. Seguidamente las afiladas estrofas de La otra mitad se tornan más amables en una magnífica combinación de armonías apacibles. Con Laniakea volvemos a alzar la vista. Esta vez nuestra mirada se dirige hacia ese supercúmulo de galaxias al que pertenece la Vía Láctea. Y los recuerdos del pasado se entremezclan con metáforas que atraviesan el cosmos.

Iván Ferreiro

Los restos del amor surge a partir de la canción Roble Inverso de Egon Soda. Impregnado de los sonidos procedendes del soul y del funk, Iván nos sumerge en un loop enriquecido con el toque único aportado por la voz de Martí Perarnau en la segunda parte de este corte. Resulta fascinante observar cómo a partir de un breve instante musical se crea toda una melodía repleta de mágicos matices. Y siguiendo la misma estela marcada en este disco, Todas esa cosas buenas nos conduce hacia la esperanza y con unos sonidos alegres nos incita a centrarnos en las pequeñas cosas que nos hacen felices en los momentos difíciles. Por otro lado, El pensamiento circular, primer single de Casa, consigue seducir al oyente a base de sugerentes versos. Asimismo, Iván sigue jugando con los significados aparentes de las letras. Sus canciones suelen estar abiertas a múltiples interpretaciones y quizás ahí resida parte del encanto presente en sus composiciones.

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Con un título casi impronunciable, El viaje Dondenosabidusientan posee la capacidad de enganchar con su magnético aire electrónico. Además, el hipnótico compás sonoro de su puesta en escena construye un ambiente musical muy especial. Para los que se pregunten de dónde viene este título, hay que decir que Dondenosabidusientan es el nombre de la casa de Iván y su origen forma parte de una anécdota sobre su hijo. Cuando era pequeño uno de los hijos de Iván cantaba una canción de Son Goku de forma errónea y decía dondenosabidusientan en lugar de “donde nuestro amor no sienta”. Por tanto, la explicación viene dada a partir de esta divertida historia familiar.

Casa se despide con la lírica de Tupolev rompiendo con la dinámica del resto de canciones basada en un final feliz. En este caso el tema reivindica la fuerza de la supervivencia y acaba con un certero golpe directo al corazón. Como colofón final los sonidos de Río Alquitrán nos atrapan mientras desvelamos los entresijos de su poético simbolismo.

En definitiva, Iván Ferreiro nos presenta una colección de canciones que mediante la exploración de distintos estilos musicales y con unas cuidadas letras como indiscutibles protagonistas logran hacernos partícipes de un intenso relato sobre la vida misma.

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