artículos de cine, cine
Dejar un comentario

Director del mes: Michael Moore

Se le conoce por ser un revolucionario en mayúsculas. Quizá uno de los cinematógrafos más controvertidos en la actualidad, por su tendencia a tocarle la fibra sensible al orgullo americano. Michael Moore se ha ganado su nombre, y con creces; luchando con uñas y dientes para buscar la “verdad”, la cámara le ha servido como la mejor vía para conseguirlo. Al mismo tiempo, el ego, el engreimiento y su cierto carácter narcisista le ha ganado tantos fervientes seguidores como haters abanderados. ¿Quién puede discutirle nada al “rey del documental”? O quizá, para muchos, sea simplemente “Michael, el ‘niño’ malo de América”.

Su primer dardo llega en 1989 con Roger & Me, donde establece lo que será una de sus principales líneas críticas: las grandes corporaciones. Bajo el reflejo del sufrimiento de miles de familias, por el cierre de una planta en Fint de la compañía General Motors. Con este filme, Moore no solo creó precedente sino que consiguió acallar todas las voces que no creían en él, convirtiéndose en el documental que más dinero ha recaudado en la historia de EEUU.

54d45b5133fb7_-_rogerandmehires

Le seguirán varias producciones, de menor alcance, pero con el mismo sentido crítico que le irán dando la faceta de “el grano en el culo de la política americana”. Sin embargo, será realmente con la llegada de Bowling for Columbine (2002) cuando haga estallar medio mundo. Mediante este documental, ganador de un Premio Oscar, pretende ahondar en las principales razones que llevaron a la Masacre de Columbine de 1999.

Contemplado como un ejemplo periodístico de veracidad y persecución de la realidad, Moore consigue plasmar una política de armas en un país que vive bajo el yugo constante del miedo. Un Estados Unidos tan aterrorizado por sus propias políticas de guerra, que no saben defenderse sin un arma en la mano; hecho que conlleva a tragedias como las comentadas en el extraordinario documental y con el que el director busca plantar la semilla de duda en los espectadores.

bowling3-preview

No tardará mucho más en que la gloria llegue de nuevo a sus manos: 2004 le espera con otro de sus proyectos más polémicos, que es Fahrenheit 9/11. En él se lanzan dardos envenenados directos a los años de la presidencia Bush, y a las decisiones tomadas tras los atentados del 11-S. Además, intenta encontrar el vínculo entre el por entonces presidente de los EEUU y el terrorista Bin Laden. Un panfleto que clama por la libre información democrática y que reincide en una lucha de gigantes entre la ácida narrativa de Moore y la realidad que expone.

Le han seguido muchos otros trabajos destacables que perpetúan la constante búsqueda de conocimiento sobre “lo otro”. Está Sicko (2007), que indaga en el sistema sanitario de Estados Unidos; Capitalismo: una historia de amor (2009), donde se zambulle en la sociedad actual y en cómo las empresas llegan a controlar a las personas –hasta volverlas verdaderos “zombies contemporáneos”-; ¿Qué invadimos ahora? (2015) y Michael Moore in TrumpLand (2016), ambos trabajos muy seguidos y este último centrado en la figura del último presidente estadounidense, Donald Trump, a partir de un seguimiento de las semanas anteriores a las elecciones. Sin embargo, y aunque muy interesantes, sus últimos trabajos han carecido de tanta repercusión como tuvieron los anteriormente nombrados.

hp-background3

¿Será esta una de las razones de su último paso hacia los escenarios de Broadway con la obra The Terms of My Surrender? En ella el cineasta hace una representación satírica acerca del desastrado liderazgo de Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos. Esto nos demuestra que Michael Moore aún sigue teniendo ganas de pelea.

Aunque su voz parezca más acallada de un tiempo a esta parte, nada podrá mantenerlo al margen de lo que está ocurriendo. Aún quedan muchos trapos sucios que sacar dentro de lo que es considerado “el país de los soñadores” así que… ¿qué mejor que un manitas de la revelación y la crítica clara y directa para ello? Sabemos que no existe mejor diligente para la verdad que un Moore al que le han “hinchado las narices”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s